2026-10-14

EDITORIAL

¿Puede ser el Turismo la actividad económica que reemplace a los hidrocarburos cuando el mundo deje de necesitarlos?

Neuquén tiene una oportunidad que no puede desaprovechar: transformar la riqueza de Vaca Muerta en infraestructura, servicios y una economía turística capaz de generar empleo durante décadas. Los más de US$ 10 millones movilizados durante el último fin de semana largo son una señal concreta, aunque todavía insuficiente, de lo que puede construirse.

Por Leo Madeira.

Hay una pregunta que Neuquén necesita hacerse hoy, cuando el petróleo y el gas todavía impulsan su economía: ¿qué provincia queremos tener cuando el mundo consuma menos combustibles fósiles? La respuesta no puede improvisarse dentro de treinta o cuarenta años. Hay que construirla ahora, mientras Vaca Muerta genera recursos y el desarrollo energético abre una oportunidad histórica.

La transición energética no tiene una fecha única de finalización. Pero un horizonte de varias décadas obliga a planificar. La Agencia Internacional de Energía analizó un escenario de cero emisiones netas para 2050 en el que la demanda mundial de petróleo caería un 75% y la de gas un 55% respecto de 2020. No es una predicción inevitable, sino un escenario condicionado por políticas climáticas ambiciosas. Sin embargo, alcanza para entender el desafío: depender indefinidamente de los hidrocarburos sería una apuesta demasiado arriesgada.

En ese contexto, el turismo aparece como una de las alternativas con mayor potencial para Neuquén. No porque pueda reemplazar por sí solo los ingresos petroleros en el corto plazo, sino porque permite construir otra fuente de actividad económica sobre recursos que no se agotan con cada extracción: los paisajes, los lagos, la cordillera, la nieve, los ríos, la gastronomía, la cultura y la identidad de sus pueblos.

Diez millones de dólares en un fin de semana

El último fin de semana largo de octubre dejó una cifra más que interesante. Según el relevamiento del Gobierno provincial, unas 15.000 personas se movilizaron por Neuquén y generaron un impacto económico estimado en más de US$ 10 millones. La ocupación provincial superó el 60%, mientras que en el norte neuquino las hosterías provinciales alcanzaron el 100%. Neuquén capital registró alrededor del 75% y Villa La Angostura llegó a picos del 70%.

La cifra no equivale a una recaudación fiscal ni a una ganancia neta: representa un impacto económico estimado. Pero muestra algo clave. En apenas unos días, el movimiento de visitantes activó alojamientos, restaurantes, comercios, transportistas, productores y organizadores de eventos.

Si esa actividad se sostiene y crece durante todo el año, puede generar empleos permanentes, nuevas inversiones y oportunidades para emprendedores que hoy dependen de temporadas cortas. La clave es dejar de pensar el turismo como una actividad exclusivamente estacional y convertirlo en una industria de servicios con mercados, infraestructura y planificación.

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