sábado 10 de octubre de 2026

NEUQUÉN

Epulafquen, cerveza artesanal y espíritu de montaña en Villa La Angostura

Diego Sierra y Mariana Real comenzaron en 2001 con elaboraciones caseras. Hoy producen hasta 15.000 litros mensuales y reciben visitantes en un patio cervecero rodeado de bosque nativo.
10/10/2026

Lo que comenzó como una elaboración casera en 2001 se convirtió en una cervecería capaz de producir hasta 15.000 litros mensuales en Villa La Angostura. Detrás de Epulafquen están Diego Sierra y Mariana Real, quienes hace 25 años apostaron por transformar su pasión por la cerveza en un proyecto de vida, en un entorno de bosque nativo que hoy también forma parte de su propuesta gastronómica.

La historia empezó cuando Diego preparaba cerveza como pasatiempo. Después de instalarse en la localidad cordillerana, compartió sus primeras producciones con amigos y conocidos. La buena respuesta los llevó a considerar que aquella afición podía convertirse en una alternativa laboral. Así nació Epulafquen, con la idea de producir cerveza artesanal y construir un emprendimiento propio en la Patagonia.

El crecimiento se refleja en la evolución de los equipos. La producción inicial era de apenas 50 litros por elaboración y luego pasó por capacidades de 150 y 300 litros, hasta incorporar un equipo de 1.000 litros. Con esa infraestructura, el emprendimiento alcanzó una capacidad de producción de hasta 15.000 litros por mes, sin abandonar el seguimiento cercano de cada cocción.

“Después de 25 años, todavía nos emociona hacer las cocciones, seguir el proceso y probar el producto cuando encontramos lo que buscábamos”, contó Diego al recordar el trabajo detrás de cada variedad. La carta cervecera incluye Golden, English Pale Ale, Scottish, Victoria’s Session, IPA inglesa y Stout, estilos con diferentes perfiles de aroma, cuerpo y sabor.

La experiencia no termina en la cerveza. Epulafquen funciona como patio cervecero entre árboles, en un espacio que busca transmitir la sensación de un refugio de montaña. Su propuesta gastronómica incluye pizzas y platos de trucha, lomo y pollo, con la posibilidad de disfrutar la comida en un ambiente alejado del movimiento del centro de la localidad.

Para la pareja, uno de los aspectos que distinguen al emprendimiento es el contacto directo con quienes elaboran los productos. Los visitantes pueden conversar con sus responsables, conocer la propuesta y compartir la experiencia en el lugar donde se produce la cerveza. Según explicó Diego, la atención personalizada, la calidad de los productos y el entorno natural son parte de lo que más valoran quienes llegan.

La decisión de instalarse en Villa La Angostura también está vinculada con el estilo de vida que buscaban. La montaña, el verde, la tranquilidad y la cercanía con el lago fueron factores centrales para elegir el destino. Ese vínculo se incorporó a la identidad de Epulafquen, donde el paisaje patagónico forma parte de la experiencia y acompaña una propuesta que combina producción artesanal y gastronomía.

Sostener el proyecto durante un cuarto de siglo también implicó atravesar períodos difíciles para la cerveza y el sector gastronómico. Sin embargo, Diego aseguró que nunca pensaron en abandonar. “Es una pasión, es un estilo de vida”, resumió. También destacó la importancia de generar empleo local y los vínculos que se construyen con quienes trabajan en el emprendimiento: “La gente que trabaja con nosotros se nos hace familia”.

Después de 25 años, la pareja mira hacia adelante con el deseo de que la cervecería pueda continuar más allá de sus propios impulsores. Diego imagina encontrar a alguien que comparta la pasión por la elaboración, comprenda el trabajo que implica sostener el proyecto y quiera darle continuidad a lo construido junto con Mariana. La historia de Epulafquen sigue ligada a la producción artesanal, al trabajo y a la vida elegida en la montaña.

La cervecería está ubicada en Antriao 1965, barrio Epulafquen, Villa La Angostura. También se puede encontrar en redes sociales como @cerveceriaepulafquen.