2026-09-11

SALUD

Síndrome Alcohólico Fetal: las huellas irreversibles del alcohol en el embarazo

En el marco del día Internacional del Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), la Puericultora y Doula Lali Zurzolo escribe en referencia a la fecha y cómo afecta a la salud de la embarazada y su bebé.

El 9 de septiembre fue el día Internacional del Síndrome Alcohólico Fetal (SAF). No es solo una fecha en el calendario: es un recordatorio de que el consumo de alcohol durante el embarazo y la lactancia sigue siendo una de las principales causas prevenibles de discapacidad intelectual en el mundo. La ciencia más reciente nos muestra que los efectos del alcohol no se limitan a malformaciones visibles, sino que dejan huellas invisibles en el desarrollo neurológico y metabólico del bebé.

Evidencia científica actualizada

El SAF forma parte de los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), que incluyen desde defectos de nacimiento hasta alteraciones neuroconductuales. Investigaciones publicadas en Neuroscience & Biobehavioral Reviews (2026) confirman que la exposición prenatal al alcohol modifica el epigenoma fetal, alterando la expresión de genes vinculados al sistema nervioso, metabolismo y respuesta inmune. Estas modificaciones aumentan el riesgo de problemas de aprendizaje, memoria, atención y regulación emocional a lo largo de la vida.

Además, nuevos estudios sobre biomarcadores epigenéticos están explorando “episignaturas” de metilación del ADN como herramientas diagnósticas tempranas, lo que abre la puerta a una medicina de precisión para el TEAF.

Datos en Argentina

El Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de Argentina estima una prevalencia de 19,2 casos de SAF por cada 10.000 nacidos vivos, superando el promedio mundial de 14,6. También señala que:

  • El 80% de los jóvenes se inicia en el consumo de alcohol antes de los 15 años.
  • Entre el 45–50% de los embarazos no son planificados, lo que aumenta el riesgo de exposición prenatal.
  • En embarazos adolescentes, el binge drinking (consumo episódico excesivo) afecta entre el 15–25%, exponiendo a los fetos a daños irreversibles.

Lactancia humana y alcohol

El riesgo no termina con el embarazo. El alcohol pasa a la leche humana y puede provocar sedación, irritabilidad, retraso psicomotor y menor rendimiento cognitivo en lactantes. La recomendación científica es clara: evitar el consumo de alcohol durante la lactancia para proteger la salud integral del bebé.

Un desafío cultural

Como puericultora y doula, observo que la minimización del consumo de alcohol sigue siendo un obstáculo. Frases como “una copa no hace daño” persisten en la sociedad, pese a que la evidencia demuestra lo contrario. La Ley Nacional N.º 25.929 de Parto Humanizado establece la obligación del personal de salud de informar sobre los riesgos del alcohol, tabaco y drogas durante embarazo y lactancia, pero aún falta garantizar que esa información llegue de manera clara y acompañada de apoyo real.

Dimensión social y política

La prevención del SAF requiere un enfoque integral:

  • Educación temprana para retrasar la edad de inicio del consumo.
  • Campañas públicas que visibilicen que no existe un nivel seguro de alcohol en el embarazo.
  • Formación profesional para que equipos de salud acompañen sin prejuicios y con evidencia.
  • Redes de apoyo comunitarias que sostengan a las personas gestantes en el proceso de dejar el consumo.

El alcohol durante el embarazo y la lactancia no es un detalle menor: es una herencia invisible que puede condicionar la vida de un niño o niña para siempre. La ciencia nos recuerda que cada copa deja huellas epigenéticas, neurológicas y emocionales.

El Día Internacional del SAF es una oportunidad para reflexionar y actuar. Prevenir es posible, y cada decisión informada puede marcar la diferencia entre un futuro con limitaciones y uno lleno de oportunidades.

Les dejo el link del observatorio de adicciones y consumos problemáticos de Argentina

https://www.argentina.gob.ar/sedronar/observatorio-argentino-de-drogas

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