lunes 21 de septiembre de 2026

POLÍTICA

“Este no es un desafío político, es generacional”

Hoy en 2026 y como un hecho histórico, desde la Provincia del Neuquén se exporta el producto que más ingresos le genera a la Argentina por sobre todos los demás insumos clásicos del centro del país como el trigo, la soja o el maíz. *Por Leo Madeira
07/08/2026

El petróleo crudo hoy lidera todos los rankings de exportación, y por sobre todas las cosas, es el único que no para de crecer año tras año, duplicando su producción y proyectando números que por ahora no tienen techo, por sobre los demás “comodities” nacionales que se encuentran estancados en sus números más altos desde hace años.

Argentina ya es el quinto productor de petróleo de América Latina, pronto a desplazar en los próximos meses a Guyana quien ocupa el cuarto lugar, por solo 10.000 barriles diarios.

Se estima que en 2028 pasaremos a Venezuela que hoy produce 1.070.000 barriles diarios, detrás de Brasil y México.

Pero lo interesante de esto no son simplemente los datos o el ranking que Neuquén ocupa en el mapa, lo que realmente nos convoca, es la injerencia que tiene nuestra provincia en la producción de ese producto y, sobre todas las cosas, que hace con esas famosos regalías que le ingresan a la provincia por barril puesto fuera de nuestras fronteras.

El 70% del petróleo que se exporta, es producido en Neuquén, por lo que posiciona a nuestra provincia en el 4to. distrito mayor productor de dólares del país. Pero si tenemos en cuenta que el GNL en el 2027 duplicará esos números, además de la propia proyección que ya de por si posee de crecimiento el petróleo, estamos hablando que antes del 2029, Neuquén será la principal exportadora de Argentina, superando claramente al campo de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Ahora bien, teniendo en cuenta esta estimación de números y el claro crecimiento de ingresos que tendrá Neuquén, en lo que debemos prestar realmente atención, es en estudiar cual seguirá siendo el destino que se le den a todos esos dólares que por regalías recibirá la provincia, teniendo en cuenta que este beneficio no durará por siempre.

Creo que es un debate al cual como Neuquinos debemos someternos, porque las decisiones que hoy se tomen, condicionaran a las próximas generaciones, y de nosotros dependerá si es que les dejaremos a nuestros hijos y nietos, una provincia post Vaca Muerta, con una matriz económica diversificada, con un turismo en auge, con campos regados de alimentos, energías limpias en crecimiento, o si se verán obligados a buscar un futuro en otra provincia.

Habrá que evaluar si la respuesta es invertir en infraestructura, rutas, escuelas, hospitales, soluciones habitacionales, producción o turismo, o si optamos que desde un poder central, que por más buenas intenciones que tenga, es al menos cuestionable el conocimiento que poseen sobre las necesidades del pueblo neuquino o de su historia.

Hoy Neuquén se dirime entre dos modelos claros, uno que se intenta mostrar como alternativa al actual gobierno provincial, con un manual de gestión política bajo la lógica de la oferta y demanda, donde el mercado elije cuáles son los problemas que merecen una solución y cuáles no, dependiendo de su rentabilidad, redito económico y político, y otro modelo que por el contrario, administra sus recursos proyectando una provincia sin mezquindades políticas, mirando mucho mas allá del beneficio inmediato que te puede dar ganar una elección.

Cualquiera de los dos caminos que se tome hoy, condicionará y tendrá injerencia directa en lo que sucederá en Neuquén en los próximos 50 años. Por eso podríamos decir que este “no es un desafío político, es generacional”.

 

*Politólogo y Abogado.-

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