martes 15 de septiembre de 2026

POLÍTICA

Las tierras neuquinas no serán vendidas a extrajeros

Si hay algo que este gobierno provincial tiene claro es la defensa de todo lo que tiene que ver con el cuidado de los recursos de domino publico en favor de sus habitantes, eligiendo en este caso a sus compradores y definiendo el uso que le darán a esas tierras. *Por Leo Madeira
04/08/2026

Cuando se trata de explotación de los hidrocarburos, las multinacionales que llevan adelante esa inversión millonaria, la realizan sin tener el dominio de las tierras, la provincia solamente les cede el uso de la mismas por una determinada cantidad de años, pero nunca les traspasa la titularidad.

En este mismo sentido, ante la iniciativa del Gobierno Nacional de modificar la ley de tierras y pretender que el inversor extranjero no tenga más límites para su compra, el Gobernador Rolando Figueroa hace uso de sus facultados, y envía a la Legislatura de Neuquén un proyecto de ley para que “las tierras Neuquinas solo puedan ser vendidas a argentinos”.

Con esta frase, el gobernador manifiesta que por más que desde el gobierno nacional impulsen una ley para la libre venta de tierras a extranjeros, Neuquén se blinda y hace uso de su capacidad de decisión de las mismas y no permite la venta de ellas a individuos o empresas de otro país.

También en ese mismo proyecto el gobernador aprovecha la oportunidad para solicitarle al parlamento provincial la modificación de la Ley Provincial 263, con el propósito de que las tierras fiscales que se vendan en Neuquén, solo sean con la finalidad de emprender desarrollos productivos, ganaderos o turísticos, a los cuales también se les brindará seguridad jurídica, beneficios fiscales e impositivos.

¿Cuál es el propósito de esto? No solo es el cuidado de nuestras tierras de la especulación y mal uso de los extranjeros, sino que la gran ventaja de todo este proyecto es alcanzar la tan ansiada “diversificación económica”.

¿A que nos referimos con esto? A que estamos preparando al Neuquén de los próximos 50 años post Vaca Muerta. ¿Y cómo vamos a lograr eso?  Durante muchos años se utilizó la idea de ampliar la matriz económica en Neuquén, o sea, no depender pura y exclusivamente del gas y petróleo para generar ingresos, pero nunca se hizo nada al respecto.

Hoy en nuestra provincia, ya se habla claramente de una ventana de 50 años para explotar nuestros hidrocarburos, la cual se cerrará cuando la demanda mundial ya no los requiera más por el cambio natural a las energías denominadas “limpias”.

Por eso, teniendo clara esa proyección de futuro, lo importante es fijar los lineamientos para cuando ello ocurra, y precisamente, sobre esto tiene que ver la iniciativa legislativa del ejecutivo para la venta de las futuras tierras.

Cuando se habla de modificar la Ley 263, se habla de que los compradores, sean personas físicas o jurídicas, deban desarrollar en ellas exclusivamente un desarrollo productivo, ganadero o turístico. Con ello se están sentando las bases para que, en las próximas décadas, seamos una provincia autosustentable no solo en materia energética, también en materia alimentaria.

Esto se logra desde diferentes frentes, fomentado la irrigación de campos mediante políticas públicas, como el proyecto de regar 54.000 hectáreas en la zona de Limay Medio para ponerlas en producción, con el único propósito de producir la comida que los neuquinos consumimos.

También con esta reforma de la Ley 263 se busca seguir potenciando el turismo. Se estima que en las próximas décadas pasará a ser nuestra principal fuente ingreso, y es por ello que es política de estado para la Administración Figueroa la pavimentación de las rutas que conecten todos nuestros paraísos naturales, la inversión en hosterías, el fomento a desarrollos turísticos, privados, etc.

Con estas iniciativas el gobierno se refiere a como se puede realmente “diversificar la matriz productiva y económica” de la provincia, protegiendo además sus tierras y obligando a sus compradores a utilizarlas con un único fin, seguir sembrando el futuro de todos los neuquinos.

 

*Por Leo Madeira - Politólogo y Abogado