viernes 9 de octubre de 2026

VERANO

Los más peques y verano: cómo cuidar el cuerpo en tiempos de calor extremo

En esta oportunidad, la Puericultora y Doula Lali Zurzolo habla sobre los sofocos en épocas de altas temperaturas en bebés y niños.
30/12/2025

El verano llegó con fuerza, y con él, las altas temperaturas que pueden afectar seriamente la salud de los más pequeños. Los cuerpos infantiles, aún en desarrollo, tienen menor capacidad para regular el calor, lo que los vuelve especialmente vulnerables a la deshidratación, los golpes de calor y las picaduras de insectos.


Como puericultora, acompaño a muchas familias que se preguntan cómo proteger a sus hijos en esta temporada. Por eso, comparto algunas claves para cuidar el cuerpo infantil con conciencia, prevención y ternura.


El calor y los niños: lo que debemos saber

El calor extremo puede provocar:
- Deshidratación
- Agotamiento
- Problemas respiratorios
- Golpes de calor


Los bebés menores de seis meses deben tomar la teta a libre demanda. Los mayores de seis meses necesitan agua segura y frecuente. La hidratación es clave, incluso si no manifiestan sed.


Protección solar: más que una crema


La piel infantil es delicada y no todos los productos son aptos. Es fundamental consultar con el pediatra sobre marcas y modos de aplicación. Los bebés menores de seis meses no deben exponerse al sol directo, especialmente entre las 11 y las 16 hs.


Podemos protegerlos con:
- Ropa clara, liviana y transpirable
- Gorros y remeras con filtro UV
- Sombrillas con protección real (no las de propaganda)
- Filtros solares minerales, que actúan como espejo y no penetran la piel


Insolación: reconocer los signos
La insolación es una emergencia médica. Los síntomas incluyen:
Fiebre alta
Dolor de cabeza
Náuseas o vómitos
Confusión o decaimiento


Para prevenirla:
Evitar la exposición prolongada al sol
Buscar sombra
Usar ropa adecuada y protector solar
Ofrecer agua con frecuencia


Mosquitos: prevención y cuidado


Según la Asociación Pediátrica Argentina (SAP), los repelentes pueden usarse desde los dos meses de vida. El más recomendado es el DEET (no más del 30%), aplicado en la ropa y en zonas donde el bebé no lo lleve a la boca.


Recordá:
- Consultar con el pediatra antes de usar cualquier producto
- Leer bien cada cuánto tiempo debe renovarse el repelente
- Usarlo también en plazas, parques y paseos cotidianos
- Aplicar primero el protector solar, dejar que se absorba, y luego el repelente
- Verificar que los productos estén aprobados y no vencidos
- Usar mosquiteros en casas y para los cochecitos
- Cuidar es prevenir, acompañar y preguntar


El verano puede ser una etapa hermosa para jugar, explorar y compartir, pero también requiere atención, adaptación y escucha. Si tenés dudas, consultá con tu pediatra.