jueves 8 de octubre de 2026

SALUD

Nalca: la especie nativa que une cultura y conservación en el Norte neuquino

La Gunnera tinctoria, conocida como nalca o pangue, crece en los sectores húmedos de Cañada Molina y es una de las especies nativas protegidas.
08/10/2026

La nalca, una planta nativa de grandes hojas que crece en los sectores húmedos de Cañada Molina, ocupa un lugar particular en el Norte neuquino por sus usos tradicionales, su valor cultural y su importancia para la conservación de la flora autóctona. La especie, conocida también como pangue, forma parte de las plantas protegidas dentro de esta Área Natural Protegida.

Su nombre científico es Gunnera tinctoria y, durante generaciones, los pobladores de la zona incorporaron distintas partes de la planta a prácticas de medicina popular. Entre los usos tradicionales se encuentran aquellos vinculados con el alivio de la fiebre, la desinflamación y la cicatrización, conocimientos que fueron transmitidos entre generaciones.

La nalca también posee una característica relacionada con su propio nombre científico: la denominación tinctoria hace referencia a su capacidad para aportar una tintura de tonalidad violeta, una propiedad que se suma a los distintos usos que históricamente se le atribuyeron.

En Cañada Molina, estos saberes conviven actualmente con las tareas de conservación de especies nativas que desarrollan los guardaparques. De manera periódica recolectan semillas de nalca y de ciprés de la cordillera, que luego son destinadas a espacios donde se producen plantines y se realizan experiencias vinculadas con la flora autóctona.

Parte de ese material llega al Vivero Provincial de Huinganco y a la Escuela Primaria Forestal Nº 162 de Charra Ruca. La reproducción de especies nativas permite acompañar acciones de restauración y, al mismo tiempo, acercar a estudiantes y comunidades al conocimiento de la vegetación característica del Norte neuquino.

La nalca es una planta herbácea de gran porte y hojas perennes, cuya presencia está asociada principalmente a ambientes húmedos. Su conservación permite proteger no solo una especie característica de estos espacios, sino también parte de los conocimientos construidos por las comunidades en torno a ella.

Cañada Molina está ubicada en la Cordillera del Viento, en el departamento Minas, a pocos kilómetros de Huinganco y Andacollo. El área conserva uno de los bosques de ciprés de la cordillera más singulares de Neuquén, con ejemplares de Austrocedrus chilensis que resistieron durante siglos condiciones climáticas adversas, incendios y distintos niveles de intervención humana.

El bosque representa además el límite septentrional de distribución del ciprés de la cordillera, una característica que le otorga particular interés científico y ambiental. Cañada Molina fue declarada Monumento Natural Provincial en 1993 y, en 2008, la Ley Provincial Nº 2594 la incorporó al Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas.

Desde entonces, la protección del ciprés se complementa con el cuidado de otras especies y ambientes nativos, entre ellas la nalca. El relevamiento de la vegetación, la recolección de semillas, la producción de plantines y las actividades de educación ambiental forman parte de las tareas que se desarrollan en el área.