2026-09-28

EDITORIAL

Vaca Muerta no tapa los problemas: las cuentas pendientes de los senadores libertarios

Hay ciertas acciones que dicen más que cualquier discurso. Y la actualidad de La Libertad Avanza en Neuquén ofrece una imagen clara: mientras el Gobierno de Javier Milei atraviesa una nueva caída en sus niveles de confianza, sus dos senadores neuquinos acumulan episodios que ponen bajo la lupa su desempeño parlamentario y su conocimiento de la propia provincia que representan.

El dato nacional recién sacado del horno. El Índice de Confianza en el Gobierno, elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, cayó 5,9% en septiembre y quedó en 1,94 puntos sobre un máximo de 5, igualando el nivel más bajo registrado durante la gestión de Milei. Desde fines de 2025, el indicador acumula una caída del 21,4%. Incluso el interior, que continúa mostrando un nivel de confianza superior al de la Ciudad y el Gran Buenos Aires, retrocedió 8,4% y quedó en 2,06 puntos.

En ese contexto, la actuación de los representantes neuquinos de La Libertad Avanza, no colaboraron con su jefe político.

El caso de Pablo Cervi es el más reciente. Durante el tratamiento de la ley de biocombustibles en el Senado, el legislador pidió introducir una modificación correspondiente al artículo 15 cuando la Cámara todavía estaba discutiendo los artículos 1 y 2. El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, debió interrumpirlo, aclararle en qué punto de la votación se encontraban y pedirle que estuviera “muy atento”. Incluso le indicó que desde Secretaría lo ayudarían a seguir el orden de los artículos.

No se trata simplemente de una anécdota de una sesión parlamentaria. Cervi es senador nacional por Neuquén y, además, ocupa la secretaría de una comisión vinculada directamente con Minería, Energía e Hidrocarburos. En una provincia cuya principal discusión estratégica pasa justamente por energía, minería y desarrollo productivo, el episodio adquiere una dimensión política mayor.

Con Nadia Márquez ocurrió algo diferente, pero también relacionado con el conocimiento de Neuquén. En agosto, durante una intervención en el Senado, la legisladora hizo referencia al conflicto del Camping Correntoso y lo ubicó en Junín de los Andes cuando corresponde a Villa La Angostura. Además, confundió el apellido del intendente Javier Murer, a quien llamó “Müller”. El propio jefe comunal salió públicamente a cuestionar el desconocimiento de datos básicos de la provincia.

Y ahora aparece Vaca Muerta.

La llegada de una comitiva de senadores de La Libertad Avanza a Loma Campana puede ser presentada como una visita institucional para conocer de cerca la principal formación hidrocarburífera de la Argentina. Cervi y Márquez serán anfitriones de sus pares, que recorrerán un pozo, recibirán información sobre producción y operaciones y luego visitarán el Instituto Vaca Muerta para abordar capacitación y empleo.

Pero hay una cuestión que conviene dejar clara: una visita al corazón de Vaca Muerta no convierte automáticamente a sus visitantes en protagonistas de su desarrollo.

El crecimiento de la formación no convencional es resultado de un proceso mucho más amplio, que involucra inversiones privadas, decisiones regulatorias nacionales y, especialmente, una política provincial sostenida para generar infraestructura, ordenar el territorio, capacitar trabajadores, ampliar servicios y convertir la renta hidrocarburífera en desarrollo para Neuquén. La reciente visita de los senadores no puede presentarse como el origen de ese proceso ni como explicación de su actual magnitud.

Y aquí aparece una diferencia política significativa.

El Gobierno de Rolando Figueroa mantiene buen diálogo con la administración de Milei. Hubo reuniones periódicas con funcionarios nacionales y negociaciones sobre cuestiones estratégicas para Neuquén. El gobernador, además, respaldó determinadas iniciativas nacionales cuando entendió que coincidían con los intereses provinciales, al mismo tiempo que sostuvo posiciones propias cuando consideró que una medida podía perjudicar a la provincia.

Ese es, quizás, el contraste que más debería importar. Una cosa es la relación entre gobiernos y otra muy distinta es la actuación de los representantes políticos de cada espacio.

Neuquén puede mantener una relación institucional madura con la Casa Rosada, negociar recursos, defender Vaca Muerta, reclamar infraestructura y acompañar las medidas nacionales que considere convenientes sin renunciar a sus propios intereses. De hecho, esa lógica de diálogo y defensa provincial es la que viene sosteniendo Figueroa.

Por eso, los episodios protagonizados por Cervi y Márquez no deberían confundirse con la relación entre Milei y Figueroa. El vínculo institucional entre Nación y Neuquén puede ser bueno y productivo aun cuando existan cuestionamientos sobre el desempeño de determinados legisladores.

La pregunta, entonces, no es quién se saca la foto más atractiva en Vaca Muerta. La verdadera pregunta es qué hacen quienes ocupan una banca nacional para defender los intereses concretos de los neuquinos.

Porque Vaca Muerta ya está hablando por sí sola. Lo que todavía necesitan demostrar sus representantes es qué tienen para decir y qué tienen para hacer, cuando se apagan las cámaras.

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