El efecto Vaca Muerta transforma Neuquén capital: más habitantes, edificios y demanda de viviendas
El desarrollo de Vaca Muerta tiene efectos que exceden las localidades ubicadas directamente sobre la formación hidrocarburífera. Uno de ellos puede observarse en Neuquén capital, donde el crecimiento económico y demográfico obliga a acelerar la planificación de infraestructura, vivienda y servicios.
El gobernador Rolando Figueroa explicó que el crecimiento del polo de Añelo generó una mayor afluencia hacia la capital provincial. Parte de las familias vinculadas con la actividad petrolera decide vivir en la región de la Confluencia, ampliando así la demanda habitacional y urbana.
El fenómeno forma parte de una expansión provincial más amplia. Figueroa mencionó el crecimiento de Rincón de los Sauces y las perspectivas de reactivación de la comarca Cutral Co-Plaza Huincul, donde también será necesario administrar los efectos derivados de una mayor actividad económica.
En ese contexto, Neuquén capital puede convertirse en una referencia sobre cómo gestionar procesos acelerados de expansión. El gobernador destacó especialmente la combinación de obra pública, prestación de servicios y equilibrio de las cuentas municipales.
De acuerdo con los datos mencionados por el mandatario, aproximadamente el 20% de los ingresos municipales se destina a salarios, el 30% a servicios y el 50% a obra pública. Figueroa consideró que esa distribución permite dimensionar el nivel de inversión realizado actualmente en la ciudad.
La expansión energética plantea así un desafío territorial: transformar los recursos generados por la actividad en infraestructura y calidad de vida. El objetivo expresado por el gobernador es que las oportunidades derivadas del crecimiento económico puedan extenderse hacia diferentes puntos de la provincia.