martes 6 de octubre de 2026

PRECAUCIÓN

Lluvias y riesgo de derrumbes: qué sectores de San Martín requieren precaución

Las lluvias intensas pueden favorecer movimientos de suelo y caída de rocas en sectores de montaña. Vialidad pidió circular a velocidad precautoria y portar cadenas.
06/10/2026

Las lluvias intensas que atraviesan la cordillera neuquina volvieron a generar preocupación por posibles desprendimientos de piedras, rocas y movimientos de suelo en sectores de montaña de San Martín de los Andes. Ante este escenario, los organismos de emergencia recomendaron extremar las precauciones al circular por las rutas de la región.

Uno de los puntos bajo atención es la Ruta Nacional 40, donde el último parte de Vialidad indica que el tramo comprendido entre La Rinconada, Junín de los Andes y San Martín de los Andes se encuentra transitable, aunque con calzada mojada, lluvia intensa, posibilidad de formación de hielo y caída de rocas. En ese sector se solicita circular a velocidad precautoria y portar cadenas.

La advertencia también alcanza al tramo de la Ruta 40 entre San Martín de los Andes y el acceso a Chapelco, donde se señala la posibilidad de desprendimientos y se realizan trabajos de despeje. Por eso, quienes deban ingresar o salir de la ciudad durante las jornadas de lluvia deberán prestar atención a las condiciones de la calzada y a la eventual presencia de obstáculos.

El riesgo ya tuvo antecedentes recientes en la zona. Durante el invierno, un derrumbe de barro, árboles y rocas de gran tamaño obligó a interrumpir el tránsito en la Ruta 40, en el sector de Siete Lagos. Luego de las tareas de despeje, Vialidad Nacional habilitó nuevamente la circulación, aunque mantuvo el monitoreo de la ladera por la inestabilidad del terreno y las precipitaciones.

Además, durante junio se realizaron estudios sobre distintas laderas y sectores con potencial riesgo de remoción en masa y desmoronamientos en los alrededores de San Martín de los Andes. Los relevamientos abarcaron puntos de la Ruta 40, Siete Lagos, el acceso a Catritre, la ladera del Curruhuinca y otros sectores considerados sensibles.

Las precipitaciones pueden incrementar la inestabilidad de las laderas, con la posibilidad de que se desprendan rocas, barro o material vegetal en determinados sectores. La situación no se limita a la Ruta 40, ya que las características del terreno cordillerano pueden generar inconvenientes también en otros caminos cercanos a las laderas.

Ante estas condiciones, se recomienda reducir la velocidad, mantener distancia con otros vehículos y prestar atención a piedras u otros materiales que puedan encontrarse sobre la calzada. También se solicita consultar el estado de las rutas antes de viajar y respetar las indicaciones del personal que trabaja en los sectores afectados.

En los corredores cordilleranos continúa además la recomendación de portar cadenas cuando las condiciones lo requieran, especialmente ante la combinación de lluvias, temperaturas bajas y posibles sectores con hielo.

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