Turismo

Los hoteles más increíbles del mundo

 

El alojamiento suele ser uno de los factores más importantes en un viaje. A continuación, te traemos los hoteles temáticos alrededor del mundo donde dormir se vuelve una experiencia única. Tomá nota y elegí el que más te guste para visitarlo próximamente.

Hotel del Hielo (Quebec, Canadá)

FV 790 VERMONT

Esta ciudad está a más de 800 kilómetros de las gigantes canadienses como Montreal. Sin embargo, detrás de la atmósfera típica de pueblo norteño, donde nada pareciera romper con la monotoníam el “Hotel de Glace” subvierte todos los paradigmas de la industria hotelera a nivel mundial. Es que sus habitaciones y todo el decorado ¡están esculpidos sobre hielo! Sí, así cómo lees. Se trata de una arriesgada puesta en escena que rinde sus frutos ya que es una verdadera obra de arte con muebles, luces, salones, habitaciones, cine y una pequeña capilla. El hecho de ser el único hotel de este estilo en Norteamérica lo hacen uno de los alojamientos donde más difícil es conseguir una reserva.

Para llegar al hotel de hielo tenés que ir hacia la calle 9530 Rue de la Faune. Si el hotel te gustó y tenés pensado visitarlo algún día no te olvides el abrigo porque adentro de esta joya arquitectónica hay varios grados bajo cero para no desnaturalizar el interior. Además, este hotel extravagante necesita algo así como 15 mil toneladas de nieve y 500 de hielo a modo de mantenimiento que se extiende durante un mes en el cual cierra sus puertas para el acondicionamiento. Por último, vale mencionar que tiene un bar de hielo llamado Absolut y es muy parecido al que se encuentra en Villa Carlos Paz (podés alojarte en alguno de estos hoteles en la ciudad).

Hotel carcelario (Kaiserslautern, Alemania)

Si alguna vez te preguntaste qué se siente estar preso, este alojamiento materializa tu imaginación. Lógicamente, no estarás privado de la libertad y podrás moverte por donde quieras, pero este hotel se basa en una atmósfera puramente carcelaria. A razón de 70 dólares por noche vas a tener tu pequeña habitación con inodoro pegado a la cama y sin lujos. El exterior está igual a cuando el edificio oficiaba como prisión, por lo que sus dueños no tuvieron que esmerarse demasiado para crear el concepto. Alambres de púas por fuera y barrotes en las ventanas completan la experiencia inmersiva para saber cómo se vive en una cárcel, al menos por un día… si es que aguantas la claustrofobia.

Hotel sumergido (Islas Fiji)

Si hay algo que destaca a este hotel es que es el único en estar 20 metros bajo el agua. El Poseidón Undersea Resorts es sinónimo de exclusividad y clase. El ambicioso alojamiento cuenta con 220 habitaciones con todos los lujos y tras su inauguración en 2010 tuvo excelente recepción, pese a los 30 mil dólares que cuesta la noche. El éxito del hotel se basa en su ubicación donde tus vecinos serán todo tipo de peces y la fauna marina que pasa por al lado de tu cama, pero con un vidrio resistente que te separa. Se trata de una pecera 360° que también cuenta con 6 restaurantes, gimnasio, salas de conferencia y una capilla. Si sos amante de la pesca es una buena opción porque te hará recordar al entorno de Mar del Plata y los hoteles de la ciudad que están cerca del muelle.

Hotel avión (Estocolmo, Suecia)

Excepto en primera clase, dormir en un avión no suele ser una experiencia agradable. Especialmente cuando viajas en clase turista y el vuelo es de larga distancia o tiene varias escalas que te interrumpen el descanso. Este hotel es la excepción a los problemas que muchos tienen para dormir en una aeronave. El Boeing Jumbo 747-200 no despega y está perfectamente adecuado para que te sientas cómodo y puedas descansar cómo se debe. Además, su perfecta ubicación a las puertas del Aeropuerto de Estocolmo lo transforma en el mejor lugar para descansar a la espera de otro vuelo de conexión.

Este hotel avión tiene 25 habitaciones de varias categorías con 3 camas en cada una, baño privado, aire acondicionado, Wi-Fi, Tv y las pequeñas ventanas que dan al aeropuerto y el ritmo frenético de salidas y despegues. En el segundo piso también hay cafetería para desayunar antes de continuar viaje.