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Lactancia: Mi leche no alcanza

Una mamá que está con lactancia mixta me contaba que su leche no alcanzaba, por eso hoy quiero contarles un poco al respecto.

Hace unos días en una consulta, una mamá que está con lactancia mixta, (esto quiere decir leche materna y soporte de leche medicamentosa, más conocida como leche de fórmula); me contaba que su leche no alcanzaba. Notaba que con el uso de la mamadera tomaba más rápido y hacía períodos de sueño más prolongados. Pero cuando le daba su teta, la tomaba más despacio y se despertaba antes al pedido de más teta.

Realmente esta familia consideraba que algo malo estaba sucediendo con la lactancia.

Por eso hoy quiero contarles un poco al respecto.

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Lamentablemente sabemos muy poco sobre nuestra anatofisiología, y les quiero contar que algunos tejidos de nuestro cuerpo trabajan más o trabajan menos de acuerdo al estímulo; como ser, el cerebro, el sistema cardíaco, los pulmones, el sistema muscular y las glándulas mamarias.

Lo comprobamos cuando comenzamos actividad física después de mucho tiempo de sedentarismo. Volvemos agitados, cansados, tomamos mucho líquido, nuestro corazón parece salirse por la boca y sentimos dolor muscular. Pero luego de varios días de práctica, el sistema respiratorio y cardíaco regulan, ya no nos duele tanto la musculatura, y hasta empezamos a disfrutarlo.

La glándula mamaria no es ajena a esta situación, necesita estímulo constante para mantenerse activa y acomodarse. O sea cuanto más se prenda el bebé a su teta más leche a su disposición hay.

Pero con qué se encuentran las familias? Con recetas o soluciones mágicas, o como le llamamos las puericultoras o los médicos: galactogogos. Éstos son sustancias naturales o farmacológicas para producir leche materna. (En nuestro país como en tantos otros, los galactogogos naturales y los farmacológicos deben ser acompañados de la prescripción médica)

Pero funcionan realmente? la mayoría de las veces no, estas soluciones externas, no funcionan si no hay estímulo. O sea, si el bebé no está a la teta estimulando las conexiones de los receptores epiteliales que tiene al pezón, y que se activan gracias a su succión, no tienen un efecto positivo.

Entonces, ¿cómo hago más leche? estimulando es la respuesta correcta, como les mencionaba anteriormente.

Por otro lado, esta mamá nota que la velocidad de la toma y la digestión es distinta.

La succión del lactante es muy distinta con mamadera que con la teta, siempre a la teta va a ser más pausada, le solemos llamar autoregulada por el niño o fisiológica, y con la mamadera es guiada por el adulto.

Y en cuanto a la digestión, las leches de fórmula, tienen un tiempo de la misma más prolongada, una de las razones es no saturar la función renal del bebé, otras tienen que ver con su composición; es por eso, que no se da a “libre demanda”.

Es importante que nuestros pediatras nos indiquen cuál comprar, las cantidades y tiempos correctos como se hace con cualquier otra medicación.

Sin embargo la leche materna no tiene tiempos ni mediciones. Con esto quiero decir que tu leche siempre va a ser pedida en intervalos irregulares, su composición será acorde a la necesidad puntual del niño en cada prendida y vamos a recomendarte que la ofrezcas a “libre demanda”, para satisfacer la necesidad concreta de tu bebé sin equivocarnos.

Y me falta algo más! la teta no es SOLO nutrición de calidad y cantidad óptima para tu hijo! es vínculo; contacto; seguridad; es desarrollo maxilofacial (cada succión estimula los músculos de su cara, arcos dentales, paladares para una mejor succión, luego para una mejor alimentación y hasta para la correcta fonoarticulación del niño); y además, es protección para su salud, porque es un tejido vivo, adaptable al requerimiento del niño ya que, genera la inmunidad al proceso bacteriano o infeccioso que esté atravesando; como también la inmunidad pasiva obtenida de su mamá. (Esto quiere decir, que si ésta cursa una enfermedad, el niño recibe automáticamente los anticuerpos por ella. Es como una vacuna natural).

Sentirnos apoyados e informados, también se transforma en un componente fisiológico importante, ya que todo lo que pensamos o sentimos repercute en nuestro sistema endócrino, que en el caso de nuestras lactancias es clave y resulta ser finalmente el mejor galactogogo!

Lali Zurzolo

Doula y Puericultora