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La Cooperativa de una escuela busca crecer cómo nunca antes: compras comunitarias y “aporte solidario”

Desde que comenzó la cuarentena en marzo, en la Escuela Jaime de Nevares se profundizó el trabajo de la Cooperativa Escolar “Construyendo el Futuro”, la cual puede crecer a nivel local como nunca: ante el brote de casos en la localidad, se decidió fortalecer la ayuda a quienes más lo necesitan. “Esto no tiene techo”, aseguran desde la institución.

Diario 7 Lagos dialogó con Marcelo Sabbioni, docente de la escuela Don Jaime de Nevares que está a cargo del proyecto, quien explicó los cambios que se implementaron en el último tiempo y cómo puede ampliarse la red de cooperativismo y solidaridad que puede ayudar a productores y comerciantes locales además de familias en condiciones de vulnerabilidad.

El origen de lo que son las compras comunitarias en nuestra escuela se remonta desde hace ya muchos años atrás. Nuestra cooperativa siempre buscó solucionar las necesidades de los estudiantes y las familias. Hace diez años que realizamos las prácticas de compras comunitarias, pero a partir de la pandemia cambió todo”, cuenta Sabbioni.

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De esta manera, durante todos estos meses la actividad concreta de cooperativismo transcendió de manera amplia el sistema educativo. Marcelo relata: “Con los chicos que forman parte del concejo de administración de la cooperativa empezamos a pensar que se podía hacer para colaborar con las familias de nuestra escuela y surgió con fuerza la idea de retomar el proyecto de las compras. Hace seis meses que lo iniciamos, pero surgía el interrogante de cómo ayudar a quienes no podían ni acceder a las compras comunitarias”,

Y continúa: “A pesar del ahorro que significaba comprar en este formato mayorista y poder ahorrar, la realidad marcó que muchas familias ni siquiera podían acceder a este beneficio. Entonces surgió la idea que para quienes participan de la compra comunitaria se pueda pedir una colaboración, lo que denominamos un aporte solidario, y con ese aporte ayudar a las familias que no la estaban pasando bien”.

Tal es así que el proyecto se expandió a niveles impensados, por lo que el docente detalla a este medio que, tras el paso de los meses, aumentó la realización de ochenta canastas para ayudar a ocho familias, a confeccionar 150 o 170 canastas, así como también el número de productor que proveemos en alimentos, limpieza e higiene personal alcanzó las 30 unidades.

Otra de las dificultades presentadas en medio del brote de Coronavirus en la localidad fue la organización para la preparación de los bolsones. Marcelo resalta que requiere de “mucho trabajo de voluntarios, entonces para reinventarnos y darle una vuelta de rosca al proyecto modificamos ciertas cosas”.

Entre los cambios, la Cooperativa redujo la cantidad de productos ofrecidos en la canasta, sacando aquellos que mayor demanda de armado involucraban y reduciendo además la cantidad de personas en el armado y la entrega, así como también la incorporación de una cuponera de descuentos.

“Sabemos que, si comenzamos a actuar de manera conjunta, viendo donde están nuestras fortalezas y reorientando nuestro consumo, podemos hacer más eficiente el recurso que tenemos en la localidad. El sentido de todo esto es poder ampliarnos, invitar a la comunidad y hacer ver que, si generamos un gasto extra, podemos estar ayudando a quienes más lo necesitan. Y estar ahorrando al mismo tiempo”, entiende el docente.

Con un pedido que hace principal hincapié en ser más eficiente en el uso del recurso propio, Sabbioni dice además que hay muchos angosturenses que se ofrecen como voluntarios, y el objetivo es sostener estas iniciativas y hacerlas crecer por el potencial que puede alcanzar la idea. “Podemos construirlo entre todos y lograr la sumatoria de nuevos vecinos. Queremos poder comenzar un espacio de feria, introducir en la canasta productos de elaboración local y establecer nuevos nexos con productores y comerciantes locales”, cuenta.

Y sentencia: “Cada cinco personas que se involucran en el proyecto estarían apadrinando a una familia que la está pasando realmente mal. Es una prueba contundente de lo que generamos. Todo depende de ese primer gesto como individuos y consumidores, hacer un cambio de hábito, que lamentablemente está muy arraigado y cuesta mucho”.

“Necesitamos encontrar lazos y buscar la forma de paliar la situación. Tenemos todavía formas de poder encontrarle la vuelta. No va a serla solución de todas las problemáticas que existen hoy en día, pero van a colaborar mucho”, cierra Sabioni.

Cambios en la cooperativa:

•             INCREMENTAR LAS POSIBILIDADES DE AHORRO de quienes participen de la Compra Comunitaria Solidaria. ENTREGANDO UNA CUPONERA DE DESCUENTO para utilizar en 15 comercios que colaboran con el proyecto.

•             MANTENER EL APORTE SOLIDARIO para ayudar a familias necesitadas y comedores comunitarios.

•             DISMINUIR EL VALOR de la canasta permitiendo el ingreso a nuevos participantes al proyecto.

•             MINIMIZAR LA PRESENCIA DE VOLUNTARIOS en el armado y entrega de las canastas, sacando los productos que más trabajo requieren.

Invitación a colaborar:

  • Comprando una canasta cooperativa, beneficiándote con un ahorro importante en tus compras, aportando al Fondo Solidario para contribuir con otras familias y generando una cultura colaborativa en relación con varias instituciones que fortalecen las redes de contención comunitaria en nuestro pueblo.
  • Colaborando voluntariamente cada quince días, ya sea con el armado o con la entrega de las canastas.
  • Donando u ofreciendo a un precio conveniente algún producto que pueda incluirse en la canasta.
  • Sumándote como comerciante a la Cuponera de Descuentos.
  • Aportando voluntariamente una suma de dinero para reforzar el Fondo Solidario.