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Especialistas acompañan el pedido de los vecinos de Barrio Norte por la preservación del Área Protegida: “debemos valorar estos espacios”

Los vecinos de Barrio Norte llevan adelante un reclamo por el mantenimiento y la preservación del Área Protegida Municipal. Meses atrás, Diario 7 Lagos te contó acerca del pedido que incluye también el freno a la tala indiscriminada en el lugar y la posterior colocación de cartelería.

En paralelo, el grupo de ciudadanos espera por autoridades que se acerquen al lugar y se ha vinculado con especialistas profesionales en materia ambiental para otorgar un sustento científico a su planteo y diseñar una línea de trabajo que esperan que comience a desarrollarse en este 2021.

En diálogo con Marcos Ezequiel Nacif, el biólogo que forma parte del Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (IRNAD) fue uno de los recomendados por los vecinos para dar a conocer su postura en torno a la importancia, la función y el valor de una Reserva Natural en la región, así como también el remarcar los factores imprescindibles para su cuidado y preservación.

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“Las áreas naturales protegidas poseen la función de conservar la biodiversidad y los ecosistemas, así como de proteger áreas o sitios culturales, además poseen funciones muy importantes como la de ser herramientas en la educación ambiental, la investigación científica, y por supuesto el disfrute de esa naturaleza protegida (turismo, contemplación, actividades con mayor conexión con el medio natural). En dichas funciones principales, radica la importancia de la conservación”, explica Nacif.

La Reserva de Barrio Norte: un espacio único

En línea con lo descripto, el biólogo remarca que “la reserva de Barrio Norte no sólo contempla en su superficie parches de bosque nativo, sino que además posee mallines. En Villa La Angostura deberíamos recordar que aun estando rodeados de un Parque Nacional debemos valorar y mantener espacios protegidos y representativos de los ecosistemas de la región”.

A su vez, el especialista hace hincapié en que existen “una gran cantidad de argumentos que hacen clave la conservación de este tipo de espacios naturales”, “no sólo pensando en el valor intrínseco que poseen las especies y los ecosistemas de ser protegidos, sino también pensando en el rendimiento de actividades productivas y económicas, sea de la extracción de recursos naturales, rendimiento de cultivos, actividades turísticas, entre otros”, agrega Marcos.

De esta manera, para Nacif “el cuidado de una Reserva Natural parte de una planificación. Más allá de colocar cartelería, también es necesario evaluar qué manejo se debe hacer a campo, por ejemplo, si hay que mejorar senderos, miradores, control de especies invasoras, promover o limitar ciertas actividades, entre otras cuestiones”.

Infinidad de plantas autóctonas y exóticas

En cuanto a las plantas autóctonas y exóticas que podemos encontrar en la Reserva Natural de Barrio Norte y la importancia de su cuidado, Marcos resalta que son las plantas arbóreas las que primero llaman la atención. Entre algunas de las plantas leñosas nativas más comunes podemos encontrar árboles de gran porte como el coihue (Nothofagus dombeyi) y el ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis), en esta zona el primero más común que el segundo.

De menor porte, al ñire (Nothofagus antarctica), al radal (Lomatia hirsuta), maitén (Maytenus boaria), el notro (Embothrium cocineum), la laura (Schinus patagonicus), el retamo (Diostea juncea), también arbustos como por ejemplo el maqui (Aristotelia chilensis), maitencillo (Maytenus chubutensis), chaura (Gaultheria mucronata), michay (Berberis darwinii), calafate (Berberis microphylla), parrilla (Ribes magellanicum), fuchsia (Fuchsia magellanica), mosaiquillo (Baccharis magellanica) y caña colihue (chusquea culeou).

Enredaderas como reina mora y la virreina (Mutisia spinosa y M. decurrens), vainillín (Cynanchum sp.), arvejilla (Vicia nigricans). Herbáceas como la nalca (Gunnera tinctoria), el perejil silvestre (Osmorhiza chilensis), abrojos (varias especies del género Acaena sp.), pegajosa (Adenocaulon chilense), topa-topa (varias especies Calceolaria sp.), orquídeas (Gavilea sp., Chloraea sp., Codonorchiis lesonii) y varias gramíneas, ciperáceas (Uncinia sp.) y juncáceas, pequeños arbustos hemiparásitos como los misodendros (Misodendrum punculatum) y el quintral (Tristerix corymbosus). También hay presencia de helechos (Austroblechnum penna-marina, A. hastatum, Rumohra adiantiformis).

Además, pequeños, pero no con menor importancia, “se suman con una alta diversidad los musgos y hepáticas, normalmente cubriendo cortezas, rocas, troncos caídos”, indica Nacif.

Acerca de cuáles deberían ser las principales acciones para llevar a cabo con el objetivo de lograr la preservación y el mantenimiento del área en Barrio Norte, el biólogo sentencia que “es muy importante contar con la normativa adecuada”.

“Si bien existen responsabilidades de las autoridades también resulta clave la ayuda de personas autoconvocadas que estén motivadas, claro que deben formar parte de esos equipos personas idóneas en el tema”, describe.

De acuerdo a los reclamos planteados por los vecinos, el especialista sugiere también que “hay muchas acciones que colaboran y que deberían ser implementadas, como la colocación de cartelería de circulación e informativa en el lugar así como generar contenido del sitio que pueda ser visualizada en dispositivos electrónicos (colocando QR por ejemplo), relevamientos frecuentes del sitio para reconocer la salud del área y ver si es necesario realizar medidas de restauración o control de especies exóticas, actividades educativas (salidas de reconocimiento de aves, reconocimiento y usos de las plantas, hongos, talleres, participación de los vecinos en las restauraciones y otras prácticas de manejo)”.

Consecuencias de la deforestación

“Las consecuencias de la deforestación son muy serias. Dentro del bosque, además de la desaparición de la masa forestal hay que pensar que se extrae o derrumba la biodiversidad asociada a estos parches de vegetación, en esos sitios una consecuencia de corto plazo es por ejemplo la colonización de especies exóticas de carácter invasor, situación que visible en lugares sin un manejo adecuado, acá en Villa La Angostura pasa muy comúnmente con las retamas”, informa Marcos.  Por otra parte, hace referencia a consecuencias en los alrededores del bosque, tales como derrumbes, efectos negativos en la regulación hídrica, ciclo de nutrientes y gases.

“Seguimos estudiando cómo hacer para conservar, mantener o maximizar la biodiversidad y al mismo tiempo hacer un manejo sustentable de los recursos naturales. Es difícil, pero se conocen hoy muchas formas para estar más cerca que más lejos de ese objetivo. Hoy se sabe que incluso la producción tradicionalmente intensiva de alimentos, así como diversas actividades económicas dependen de la conservación de áreas naturales, no sólo en la actualidad sino a largo plazo. Los vínculos directos e indirectos con la naturaleza son muy fuertes”, cierra el especialista.