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“¿Cómo es posible que Villa La Angostura no estuviera preparada para recibir una nevada el 20 de julio?”

Elsa González Barbagelanta, vecina de la localidad, escribe esta Carta de Lectores para expresar su situación:

 

AMO Villa La Angostura, con todo lo que ello implica, su lluvia, su sol, su nieve, su bosque, su oscuridad infinita de invierno y su luz infinita de verano, su gente de pueblo, solidiaria, curiosa, dada, siempre atenta a lo que sucede alrededor, para no aburrirse cuando todo va bien, pero también para dar una mano cuando hace falta. Es mi lugar en el mundo, lo elegí hace 34 años y lo sigo eligiendo cada mañana cuando abro los ojos y le agradezco a Dios esta nueva oportunidad que me da de estar aquí un día más. Hace años que la Vida me enseñó a no quejarme, cuando aprendí a ver todo lo que me ha dado para agradecer, salud, familia, trabajo, mi lugar en el mundo…. Después de perder seres queridos aprendí que no debo quejarme nunca de la gente que tengo alrededor sino agradecer que estén ahí. Cuando, en 2011 llovía barro, entendí qué bendición es la lluvia de agua limpia y la nieve. Cuando nos quedamos sin turistas por la ceniza aprendí lo hermoso que es el pueblo colmado de gente y prometí no quejarme más por las colas en los supermercados, bancos, estaciones de servicio. La Vida me enseñó que la queja promueve energías negativas y debe ser reemplazada por la gratitud. Siempre, en todo, hay algo para agradecer. Por eso aclaro una vez más, NO ME QUEJO de la nieve que es una bendición de la naturaleza para nuestra región. No me quejo de tener que estar sin luz en casa, es una hermosa ocasión para leer, jugar a las cartas, recordar viejos tiempos al lado del fuego. No me quejo de los árboles caídos, ¿Qué culpa tienen ellos? El bosque siempre estuvo ahí, gracias a Dios, antes que nosotros, por él vinimos, entre otras cosas. No me quejo… pero no puedo dejar pasar las injusticias. Esta vez aprendí a diferenciar la queja, (simple expresión de dolor, malestar, tristeza) del reclamo. El reclamo es una petición justa de quien tiene derecho, según el diccionario, un llamado de atención ante algo indebido. En otras palabras es no callarse ante las injusticias sabiendo que nuestras palabras pueden aportar algo. Se reclama ayuda, por ejemplo. Por ello, ante el desastre en la infraestructura que ha provocado esta nevada, reclamo, primero JUSTICIA. Siento que las autoridades, elegidas por el pueblo, no me representan y me están robando en la cara. Veo desorganización, falta de previsión, despilfarro de los fondos públicos en gastos innecesarios, mala administración, gente que no pone lo que tiene que poner, sino por el contrario, hace el mínimo esfuerzo posible para ganar un sueldo mientras la comunidad los necesita, necesita del trabajo que su función implica. Reclamo RESPONSABILIDAD de las autoridades. Ocupar un cargo público en el municipio y la provincia implica derechos y deberes, ganancias acordes, (muchas veces excesivas) y responsabilidades, también acordes, que no se están asumiendo. Observamos desorganización, falta de previsión, falta de planificación. Cualquier vecino que ha pasado un invierno en la región sabe que debe acumular leña en verano, otoño, que en junio a más tardar debe cambiar las cubiertas comunes por las de nieve, que tiene que revisar su vehículo para que ande, que hay que hacerle el service a las calderas… Ante un alerta meteorológico, sabemos que tenemos que salir con las cadenas y la pala en baúl, tener las baterías cargadas, comprar víveres, hacer una reserva de agua. Cualquier vecino que llega sabe que tiene que proveerse de una buena campera y un buen calzado todo terreno. Invertimos nuestros ahorros en ello, armamos roperos comunitarios para que a nadie le falte. Cuando vamos a construir nos avisan que tomemos los recaudos necesarios con árboles peligrosos. Antes de que llegue el invierno reforzamos las chapas de los techos, despejamos las canaletas y los desagües, limpiamos las chimeneas… Puedo seguir contando un rato largo nuestras actividades pre-invierno… pero lo que no comprendo es por qué el Gobernador, el intendente y todos sus funcionarios no tomaron ninguna previsión. ¿Cómo es posible que Villa La Angostura no estuviera preparada para recibir una nevada el 20 de julio?????? No es un volcán, no es en enero. Es en el momento más esperado, es cuando corresponde, en plenas vacaciones de invierno. ¿Y? La población prevé, gracias a Dios, por eso no hubo que lamentar víctimas en la localidad. Los particulares contienen a los vecinos y turistas. Los Voluntarios, como siempre toman las riendas de la situación, y las fuerzas nacionales, tan vapuleadas últimamente, Gendarmería, Ejército, Prefectura reaccionan. ¿La Municipalidad? ¿La Provincia? Se asoman, cuando ya no pueden esconderse para decir que traerán máquinas de otro lado, equipos de emergencias, helicópteros cuando ya tenemos que llorar muertos y heridos por las rutas cortadas. RECLAMO ORGANIZACIÓN, PREVISIÓN, PLANIFICACIÓN. RECLAMO QUE TRABAJEN PARA LO QUE SE LES PAGA. Son innumerables las anécdotas terribles de los vecinos que se las arreglaron como pudieron, de la casa que se quemó porque el auxilio no pudo llegar por el mal estado de la calle, de las camionetas municipales que llevan víveres a quienes no los necesitan y olvidan, omiten, a quienes sí necesitan una mano, de vecinos con motosierras despejando sus espacios, de los inspectores de transito haciendo multas en plena avenida cuando la nieve tapa cordones, veredas, carteles… Los ciudadanos comunes aportamos impuestos elevados, acordes al paraíso en que vivimos para que el paraíso funcione como tal. ¿Y? ¿Cómo no sentir que me roban en la cara? Gracias a Dios la gente reacciona con solidaridad, como siempre, cada uno se acuerda de alguien que lo puede estar necesitando, nos damos cobijo, luz y agua entre nosotros. Siempre hay quien palea por el que no puede, quien agarra la motosierra y despeja la cuadra, el barrio, quien nos lleva a donde no podríamos llegar. Siempre están los empleados del EPEN arriesgando su salud y su vida para devolvernos la luz, 4 ó 5 trabajan por un millón. Y siempre, pero siempre siempre, están los BOMBEROS VOLUNTARIOS DE VILLA LA ANGOSTURA, los mejores, los más grandes, los más profesionales, sin horario, no importa dónde, no importa qué les pidas, si por tu vida, por la ciudad entera o por tu gato, ellos están. Son 40. Los empleados municipales son miles…. NO ME QUEJO RECLAMO JUSTICIA, QUE TRABAJEN POR LO QUE SE LES PAGA Y ENTIENDAN QUE SER GOBERNANTE ES, TAMBIÉN, SER RESPONSABLE.

FV 790 VERMONT