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Denuncian el archivo de una causa ante el TS de Justicia

Una vecina de Angostura denunció a la Fiscalía local ante el TS de Justicia luego de que hayan archivado la causa originada por la agresión que sufrió su hijo

Una madre, docente de Villa La Angostura, denunció a la Fiscalía penal de la localidad ante el Tribunal Superior de Justicia (TJSJ) por no haber investigado un hecho denunciado en octubre de 2020, cuando fuera agredido su hijo adolescente por una patota juvenil en plena Avenida Arrayanes, en momentos que caminaba junto a unos amigos del colegio después de un encuentro deportivo.

El caso

La señora Glenda Ilinana Rios Minoldo denunció en la Comisaría 28 local, el 25 de octubre de 2020, que su joven hijo fue atacado por una pandilla de jóvenes violentos, en horas de la tarde, en oportunidad de recibir una feroz golpiza por uno de los integrantes de ese grupo, quien le propinó un golpe de puño que le produjo fracturas múltiples del tabique nasal, con desfiguración de rostro y severos problemas respiratorios.

La víctima tuvo que ser intervenida quirúrgicamente y recibir tratamientos médicos en varias ocasiones, debiendo trasladarse hasta San Martín de los Andes, para ser atendida en una clínica privada.

El diagnóstico de los especialistas era preocupante, por el extremo nivel de corrimiento de la nariz; debiendo permanecer el joven victimizado enyesado y vendado por más de un mes, imposibilitándosele asistir a clases del colegio secundario por prescripción médica, y también por recomendación de profesores y allegados.

El primer médico que atendió a la joven víctima en San Martín de los Andes, sostuvo por escrito que la lesión era de características graves, y aconsejó por entonces someter al paciente a múltiples intervenciones y cirugías para reconstruir las zonas afectadas de la cara.

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Sin audiencia previa, la Fiscalía archivó la causa, la madre del joven agredido, denunció a la Fiscalía al Tribunal Superior de Justicia

Sin audiencia previa, la Fiscalía archivó la causa, la madre del joven agredido, denunció a la Fiscalía al Tribunal Superior de Justicia

Tras el hecho -según asevera la madre del joven - toma intervención el Fiscal del Caso Adrián De Lillo, y, sin realizar la correspondiente investigación penal para posibilitar el juzgamiento del agresor, después de un año y ocho meses decide archivar la causa, notificándole a la denunciante que el caso se trataba de un hecho menor, intrascendente, que no revestía interés público para seguir adelante con la acusación penal.

Según denuncia la docente, madre del joven, la Fiscalía nunca la llamó para declarar como testigo, tampoco a su joven hijo; y, sin producir ninguna otra prueba, y sin pedir la opinión de los médicos que realizaron la cirugía de reconstrucción de área nasal afectada por el golpe, ni tampoco requerir historias clínicas, ni mandar hacer pericias, dispone archivar la causa, avisándole de esa decisión a la madre, el 6 de junio pasado.

Tras archivase la causa sin investigar debidamente el hecho denunciado , la defensa oficial del imputado, a cargo de María Sol Valero, peticiona el sobreseimiento del mismo ante el juez penal Juan José Nazareno Eulogio; quien, basándose en las evidencias llevadas a la audiencia por la propia Fiscalía, resuelve sobreseer de culpa y cargo al joven pegado r, y por el delito de “lesiones leves”, sin oposición del citado agente fiscal.

Es así, que la madre del joven recibe una segunda notificación judicial; esta vez anoticiándosela del sobreseimiento dispuesto; lo cual tomó por sorpresa a la mujer, que nunca supo de la realización de esa audiencia, teniendo derecho a ser escuchada; concurriendo entonces a buscar un abogado penalista para intentar remediar la injusticia que, ahora, ha sido ventilada ante el Tribunal Superior de Justicia y la Fiscalía General de la Provincia del Neuquén.

En efecto, consultado el abogado Cristian Hugo Pettorosso, aseveró “la falta de oficio público para investigar el hecho como la ley indica, con una pesquisa que se baste a sí misma, deriva en una injusta decisión, habiéndose simulado un procedimiento legal, cuando no lo fue; induciéndose a error al magistrado que resolviera el sobreseimiento, pues no contó el juez penal con elementos de información suficientes y veraces aportados por el Ministerio Público Fiscal para que pudiera fallar con criterio de realidad, es decir, en correspondencia al gravísimo daño en la salud causado a mi asistido”.

Agregó el profesional “se simuló una investigación judicial, intentando minimizar el hecho con la calificación de lesiones leves, cuando, claramente, el hecho denunciado tipificaba una figura legal más gravosa, por le seriedad de las lesiones sufridas; siendo que, hasta el día de hoy, la víctima tiene dificultades para respirar; secuelas de la bestial golpiza que recibió”.

Añadió Cristian Pettorosso “hay que mejorar la calidad del servicio de Justicia, en todos los sectores -y no solo en el ámbito penal- y de consecuente evitar la impunidad de los delincuentes; porque el mensaje que el Estado está dando a la población es totalmente desalentador para quienes pretenden denunciar un hecho ilícito, cargando con la impronta popular que dejan estos casos, el “no pasa nada”; y, de contrario, es alentador para quienes delinquen, a sabiendas, también “que no pasa nada”. Disfuncional y peligroso, porque se vulnera el acceso a la Justicia, quedando las víctimas libradas a su suerte”.

“Es grave lo que ha pasado, y desnuda una realidad que se intenta callar desde las esferas del poder, que no es otra, que el sistema está colapsado y se recurren a este tipo de prácticas ilegales, para archivar causas, frente a un escenario de saturación de expedientes en la administración judicial, careciendo el sistema de recursos humanos y materiales suficientes para estar al día con todas las causas que se tramitan”.

“Se debe recordar que la Fiscalía tiene la obligación de comunicarse siempre con la víctima, en toda las etapas del proceso, porque es un deber que le impone la ley al fiscal. En este caso, nunca se contactaron con la víctima para preguntarle cómo estaba, qué necesitaba, qué podía aportar para la investigación. De contrario, de espaldas a la víctima, se avanza sin colectar evidencias y se procede a celebrar una audiencia tan importante como la del sobreseimiento, sin avisarle a la madre, con evidentes intenciones de cerrar el expediente cuanto antes, dejando impune al delincuente que le desfiguró la cara al adolescente”, concluyo Pettorosso