ESPECTÁCULOS
Entre amigos y paisajes de ensueño: Wanda Nara disfrutó de unos días a puro relax en Angostura
Tras una apretada agenda de compromisos laborales, tiempo compartido en familia y varios escándalos mediáticos que la mantuvieron en el centro de la atención, la mayor de las hermanas Nara decidió viajar rumbo a la Patagonia argentina, específicamente a Villa La Angostura, en Neuquén, y hacer una pauda de la rutina diaria. El destino elegido, conocido por su exclusividad y sus paisajes imponentes a orillas del lago Nahuel Huapi, fue el escenario elegido para una escapada junto a su equipo y un grupo de amigas.
El hermetismo sobre el lugar elegido se mantuvo hasta último momento, aumentando las expectativas entre sus seguidores. Finalmente, fue la propia Wanda quien, a través de sus redes sociales, reveló los primeros detalles de la escapada. Apenas instalada en Villa La Angostura, compartió imágenes del hotel boutique en el que se hospeda, mostrando tanto los espacios comunes como la intimidad de la jornada. “Para que vean cómo trato a mi equipo, a mis amigos... Daniela, cortá un poco con Buenos Aires”, exclamó entre risas en uno de los videos, mientras enfocaba a su amiga Daniela Haissiner, quien veía con atención su teléfono celular.
En este contexto, la empresaria destacó un dato poco habitual sobre el alojamiento. “¿Saben que el hotel está cerrado para nosotros? No hay nadie... lo cerraron”, contó, mientras presentaba al resto de sus acompañantes, entre quienes se encontraban su asistente y amiga Natt Córdoba y su fotógrafo personal Cris Welcomme. La exclusividad del hotel se reflejó en la ambientación cálida y sofisticada: muebles de madera, sillones en tonos vibrantes, cuadros decorativos y una alfombra amplia y estampada que aporta confort y elegancia. En su habitación, Wanda mostró una cama de dos plazas y distintos detalles pensados para el bienestar, sumando una sensación de refugio y descanso.
Uno de los grandes protagonistas de la estadía fue el jacuzzi privado dentro de la habitación, detalle que la propia empresaria compartió en sus historias, transformándolo en uno de los sellos de la escapada. Las imágenes que publicó también captan momentos de relax y disfrute frente a un paisaje de ensueño: atardeceres sobre el lago, la silueta de las montañas nevadas y desayunos con vistas panorámicas al bosque y al agua, reforzando la idea de desconexión total. En una de las postales se la pudo apreciar junto a sus amigos en una terraza de hierro forjado, abrigadas con camperas y buzos, mientras el sol se reflejó sobre el Nahuel Huapi.
El desayuno se convirtió en otro ritual de la escapada. Dispuesto en una bandeja de madera sobre una mesa antigua, incluyó tostadas, palta, huevos revueltos, frutas frescas, jugo de naranja y café, en una variedad pensada para disfrutar de los pequeños placeres en un entorno natural. “Buen día. Amo mi vida”, escribió Wanda en una de las imágenes, acompañando la escena de la bandeja frente a la ventana panorámica de la habitación.
Así, Wanda Nara encontró en Villa La Angostura un refugio ideal para desconectarse del ritmo mediático, renovar energías y disfrutar de la compañía de su círculo íntimo y su equipo de trabajo, antes de retomar sus compromisos laborales combinados con su vida familiar.
FUENTE: Infobae